Un vídeo circulante en redes ofrece trucos para ligar en el gimnasio sin dar la impresión de desesperación. La clave está en iniciar con una conversación ligera, sin ir directamente al grano, y buscar un poco de 'sensibilización' para conectar.
El ejemplo propuesto es acercarse a alguien que hace pesas mal: 'Oye, perdóname un momentito. Si haces pesas así, te vas a hacer daño en el brazo. Si quieres, yo te explico cómo se hace, preciosa'. Sin embargo, la respuesta imaginada es tajante: 'Mira, me vas a enseñar, ¿sabes? ¿Dónde está la puerta? Y la cierras por fuera y te va'.
Este clip combina humor con sátira sobre los intentos fallidos de conquista en entornos deportivos, recordando que no siempre sale como uno espera.