Lo malo de ser una leyenda es que hay que estar a la altura de las expectativas, pero los Pet Shop Boys saben cómo hacerlo de sobra.
Lo malo de ser una leyenda es que hay que estar a la altura de las expectativas, pero los Pet Shop Boys saben cómo hacerlo de sobra. "Han sabido mantenerse con el tiempo", asegura un grupo de fans a la salida del concierto. Diez mil personas viajaron la noche del jueves al mejor tecno pop en Valencia: "Me ha transportado en el tiempo. He vuelto a los años 80", comenta otro fan. Los británicos en el escenario y su público tuvieron un grandísimo aliado, el propio recinto, el Roig Arena: "Es un recinto espectacular. Está muy bien y está muy fresquito".