La llegada de un buque a Canarias desató tensiones políticas entre el presidente autonómico, Fernando Clavijo, y el Gobierno central. Clavijo expresó su enfado por la nula comunicación sobre la decisión, criticando al presidente Ángel Víctor Torres y a la ministra de Sanidad por no informar con detalle sobre la emergencia.
Aunque el Gobierno desmintió las acusaciones y afirmó haber mantenido contactos permanentes, Clavijo admitió las llamadas pero insistió en la falta de información concreta. Ese mismo día exigió el fondeo del barco, que el Gobierno aceptó como buena noticia.
Sin embargo, horas después, Clavijo se retractó y rechazó autorizar el atraque, argumentando el riesgo de 'ratas nadadoras' sin un informe técnico que garantizara cero peligro. Según una captura obtenida por La Sexta, Clavijo disponía desde las 23:15 de un informe que descartaba roedores a bordo, lo que no impidió su negativa a las 00:30.
La postura generó una oleada de memes en redes sociales, ridiculizando la contradicción del presidente canario.